He tenido algunas relaciones, que han sido plenas, pero tristemente, han sucumbido al medio. Lamentablemente, este ambiente de sordidez que se le dá al mundo lésbico, es un estigma que nos marca y nos desfavorece, porque no sólo desvirtúa la realidad, sino que nos disminuye como seres humanos con aciertos y errores, y con plena capacidad de amar.
El no poder ir con tu pareja tomada de la mano, el no poder besarla en público, el no poder admitir, que la que está a tu lado no es tu hermana, ni tu prima, ni tu mejor amiga, sino la mujer que amas. Creo que a todas en algún momento nos ha llenado de frustraciones en esta sociedad tan minúscula.
con el cuerpo, con mi vida.
¿Acaso todos aman de la misma manera?
Nos señalan de diferentes,
se apartan como si amar es pecado.
Pues entonces debo decirles que






