Hoy siento la necesidad de conectar mis sentidos, mi dolor, con la hermosa acción que realizan mis manos al conectarse con mi mente. Hoy quiero gritar al mundo entero, al cielo, al universo hasta que llegue a oídos de mi madre lo mucho que la extraño. Extraño, tu voz, tu sonrisa y evoco esos hermosos momentos que compartíamos en familia, sé que desde el cielo nos observas y que con tus hermosas alas nos cubres y proteges, porque eso eres, en eso te convertiste; en un ángel que vive y amanece diariamente en nuestros corazones. Es allí donde cobras vida, con ese brillo estridente y resplandeciente que calma nuestro dolor.
Cómo describir el dolor por la pérdida de una madre, es indescriptible no podría hacerlo, ni mi más sublimes fantasías podrían acercarse a ese dolor tan devastador que muchas personas han sentido y que lamentablemente sentirán.
Cada día es inevitable darnos cuenta de todo el amor que por nosotros sentías, y es necesario gritarlo al cielo y al Olimpo lo mucho que te amo, que vives en mi corazón, que vives en cada parte de mi ser, que brotas en cada poro y nos embriagas de ese amor eterno; de ese amor de madre.
Nos dejaste y nos sentimos perdidos, han transcurrido casi tres años desde que partiste y aún tratamos de reconstruirnos, aunque a veces pienso que ese día nunca llegará. Solo nos queda el consuelo que descansas en un lugar apacible, hermoso, en el nirvana del Edén.
Desde aquella fría madrugada preparabas tus alitas para ascender a lo más alto, me quedo con esas sensaciones que traspasan cualquier lógica humana, pero no importa si es así cómo te puedo sentir un poco más cerca.
Es inevitable recordar ese último abrazo, quién iba a imaginar que sería el último, pero que definitivamente fue especial, ese día lo sentí, lo viví; sin embargo, después pude entender y comprender que era tu despedida. Hay tantas cosas que recién entendemos, te despediste y no nos dimos cuenta.
Perdón mamita si algunas veces te llamo con tal fuerza, que el eco de mi almohada rompe los cristales del firmamento con mi llanto ahogado de dolor, sé que nuestros corazones se escuchan, perdón por traerte aquí, cuando ya gozas de la paz eterna. Solo que a veces siento la necesidad de despedirme.
No hay día que amanezca y no estés en mis pensamientos, te saludo, te hablo, te abrazo con el alma y es lo más reconfortante que puedo hacer por mí para continuar mi día y no derrumbarme.
Te confieso que tenía un pánico enorme de que algunos de tus hijos pudieran partir antes que tú, me daba terror, porque te conocemos; por lo tanto sabríamos que hubiese llegado tu hora suprema. Es ir contra la naturaleza, que los padres despidan a sus hijos, no puedo ni siquiera concebirlo; sin embargo, cómo imaginar todo lo que sintió y sigue sintiendo la abu. Desde que partiste no lo ha podido superar y lamentablemente creo que partirá a tu encuentro con esa aflicción.
Hoy ya no le tengo miedo a la Catrina, la espero, porque sé que en algún momento me llevará a tu lado. La vida nos jugó una mala jugada, nos faltó tiempo, el destino fue muy cruel; no obstante, hoy puedo decir que así cómo partiste fuiste bendecida y que los tiempos de Dios son perfectos. Nada que reprocharte Señor. Sino agradecerte por tocarme cada mañana al despertar.
Cada noche mamita linda, cierro mis ojos pensándote con la ilusión de verte en mis sueños y poder abrazarnos como la última vez, que te fuiste para no volver.

viernes, 12 de noviembre de 2021
martes, 13 de noviembre de 2018
Ven y cuéntame la verdad!
Algunas
veces las personas mentimos con tal facilidad que se nos hace costumbre engañar
a la persona que amamos, mirarla a los ojos y decir que todo está bien. Hoy se
acabó –pensé–.
Ese
inicio de año fue muy movido para Alexssa, tuvo que mudarse a otra ciudad para culminar
sus estudios de doctorado. Mientras;en Tacna, el libre albedrío reinaba en todo
mi ser. Si bien es cierto, habíamos caído en una especie de monotonía, de
cansancio, la relación estaba resquebrajada, pero ambas aún nos amábamos, al
menos eso pensaba. Esa tarde después de salir de la oficina, había pactado un
encuentro casual con Daniela, recién la conocería en persona.
Llegué
al restaurant y clavé mi mirada sobre ella, tanto así que la puso muy nerviosa,
a pesar de la madurez que tenía, podía ver cómo me iba haciendo más imponente,
su nerviosismo aumentaba mi seguridad y verbosidad, empecé a tener el control
de la situación, lo cual me hacía sentir que mi presa ya estaba vencida,
pensaba en saborear sus labios, recorrer su cuerpo palmo a palmo, pensé en la
experiencia que tendría, en lo que juntas podríamos hacer en la alcoba,
mientras me hablaba analizaba y apreciaba cada
milímetro de su rostro, en la suavidad que sentí al saludarla, imaginaba
teniéndola sobre mí, sobre mi piel ardiente de deseo dormido.
Así
hubo muchos encuentros, ambas sabíamos que teníamos pareja, con nuestras
relaciones dañadas, heridas, o eso era lo que queríamos decir, pero sobre aviso
no hay engaño. Ambas conocíamos perfectamente nuestra situación, ambas buscábamos
algo que nos mantuviera viva, que nos saque del letargo en el que estábamos
sumergidas. Aquella noche pactamos encontrarnos en su departamento, pensaba que
había esperado lo suficiente y que mi cuerpo ya quería dar rienda suelta a lo
que tanto había imaginado. Escogí con mucho cuidado el atuendo que llevaría.
Algo que muestre la sensualidad de mis piernas y que con un cruce de ellas
caiga rendida a mis pies, una blusa y brazier de gasa blanca transparente, que
dejara ver delicada y sutilmente mis pezones. Me encantaba saber que tenía el
control de la situación, me hacía sentir omnipotente y enaltecía notablemente
mi narcisismo.
Aquella
noche no fue muy diferente a nuestras pláticas, pero sí lo fue cuando acabamos
la botella de vino, la veía más desinhibida, más coqueta, más sensual. Se abalanzó
sobre mí y me besó con un hambre voraz, dejé que llevara la situación, que se
sintiera segura; sin embargo, me intrigaba todo lo que podría hacer en la cama,
era muy indispensable que tome el control y deje fluir sus deseos mejor
guardados. Fuimos fuego, parecía que no habíamos tenido encuentros sexuales en
mucho tiempo, ambas teníamos hambre voraz de sexo, pero cada vez nuestro
performance fue acomodándose y nuestros cuerpos comenzaron acoplarse, nos
convertimos en las mejores amantes, respetando nuestros tiempos y espacios. Una
noche después de haber tenido sexo hasta el amanecer, nos quedamos dormidas.
Sonó el timbre y me di cuenta que era ella, su pareja. Estaban hablando no
alcanzaba a dilucidar lo que decían, pero la sensación alimentaba mi morbo, mi éxtasis,
mis sexo empezaba a humedecerse, cuando Dani ingresa a la habitación
completamente pálida, la besé con mucha pasión y nuevamente caímos en nuestra
lujuria, nada importaba, sólo dejábamos fluir nuestros instintos, hubieron unos
orgasmos magistrales, era imposible contarlos, la noche anterior quedó corta,
fue una y otra vez hasta que caíamos exhaustas, pero no nos tomaba mucho tiempo
recuperarnos y continuar…
Así
transcurrió el tiempo y sin darnos cuenta había transcurrido un año de ser las
amantes perfectas, con el mejor sexo. Quizá eso era lo que nos mantenía juntas.
Los
continuos viajes de Alexssa nos mantenían distantes, pero ya hace unos meses su
permanencia era constante. Empezó a darse cuenta que algo no andaba bien,
sospechaba, notaba que revisaba mi celular, buscaba algo pero no encontraba
nada. Todas mis malas acciones estaban bajo control. Si antes la relación ya
estaba resquebrajada, creo que a estas alturas estaba completamente rota, pero
no me atrevía a terminar, mi egoísmo no me permitía cortar completamente, no
quería que otra persona llegue a conocer mis defectos y manías como sólo ella
las conocía.
Tenía
muchísimo miedo a empezar de cero, a formalizar una relación. Estaba claro que
Alexssa era la amiga perfecta, la quería, la amaba pero de una manera más
fraternal, el amor, la pasión era algo que no existía en nuestra relación y aún
así ambas nos conformábamos en cuidarnos y a mantenernos juntas.
Después
de mucho pensar y meditar, pensé que era el momento preciso de hablar, que lo
que me unía a Daniela era otra cosa y no amor. Ambas lo comprendimos y
decidimos terminar nuestra relación clandestina.
A
estas alturas de mi vida, debo confesarles que fue el peor error que pude cometer.
Me había convertido en una persona frívola, calculadora, cínica y muy
egocéntrica. Le confesé todo lo que había hecho a Alexssa y me fui a radicar a
otro estado. Ella decía que aún me amaba,
pero se cansó de esperarme y también creo que su amor por mí, estaba dormido o
quizá muerto. Después de nuestra ruptura no pasó mucho tiempo e inició una
nueva relación, no voy a juzgarla, pero confieso que la extraño y mucho.
Algunas veces me la he encontrado por azahares del destino y cuando la veo,
siento tanta alegría y recuerdo en facción de segundos todo el tiempo que
pasamos juntas, todo lo hermoso que vivimos. Viven en mí los más hermosos
recuerdos. Sin embargo, cuando la veo a los ojos ya no me veo en ellos, siento
que soy un ser completamente extraño a quien saluda por compromiso y que si
pudiera me evitaría.
Han
transcurrido algunos años desde nuestra ruptura y aprendemos de nuestros
errores, desde que te confesé la verdad, no he vuelto a ser esa persona egoísta
y cínica. Cambié, reí, lloré, mejoré y desde aquel día me prometí que jamás
volvería a engañar a la persona que amo con tal descaro. Sé que nunca leerás
estas líneas, pero aprendí mucho de ti, soy tu esencia, tu creación y espero
tener la oportunidad de pedirte perdón y que a pesar de los años aún me pesa tu
ausencia.
domingo, 19 de marzo de 2017
A ti que eres mi inspiración
Amor,
te escribo estas líneas porque por fin puedo conectar mi alma con mis versos.
Hoy quiero decirte lo que hace mucho tiempo tengo guardado, este amor que quema
y calcina cada hebra de mi piel. En estos versos quiero contarte lo que
guardo, pero me pierdo en tu mirada… Es inevitable recorrerte entera,
desnudarte el alma y hacerle el amor a tu esencia, a tu aroma, a tus sentidos.
Mis
labios se pierden en los tuyos, mientras me envuelvo en tu sonrisa y me clavo
en tu mirada, es allí donde quiero perennizarme eternamente.
Amor
mío, hoy debo confesar que soy la mujer más feliz del mundo, porque a tu lado
es estar en el paraíso, ese paraíso virgen, antes que lo habitara Lilith. A tu
lado tengo el mundo entero, fue tu amor lo que me hizo soñar y sanar lentamente
mis cicatrices, es tu amor quien da latidos a mi corazón y me vuelve a la vida.
Cariño, hoy le grito al mundo entero que me haces inmensamente feliz, porque
aceptas mis costumbres y manías, que es tu mirada angelical llena de amor
quien seduce y cautiva a mis demonios más rebeldes e inquietos, porque
cada vez que me besas, haces de mi infierno un lugar ideal, mi lugar favorito.
Es tu sonrisa tan cautivadora la que hace perderme en tus
labios, es tu esencia y la pureza de tu alma la que hace extraviarme en
tu mirada, queriendo estar eternamente a tu lado hasta el ocaso de nuestras
vidas. Hoy que he probado y me he deleitado de todos tus sabores no quiero
dejarte nunca, hoy te has convertido en el halo resplandeciente de esta mañana
soleada. Eres la mujer que le da color a mis días, que le da sabor a mis
labios, a mi piel, a mi sexo.
Te amo con una intensidad que no es conocida terrenalmente
y prometo hacerte vivir el mejor de los amores, porque yo no sólo amo con el
cuerpo y la mente, sino con todos mis sentidos y mis versos que nunca me
abandonan. Sí ellos, los que me hacen un ser genuinamente sensible y
vulnerable; por lo tanto, te haré vivir la experiencia más sublime e intensa,
vivirás un amor diferente, de aquellos que sólo pasan una sola vez en la vida,
y con ello habré tatuado mi nombre en cada poro de tu piel, en cada orgasmo de
tu vida, porque tendrás el privilegio que te haya besado el alma, porque la
piel, te la puede besar cualquiera. Te amo.
Hoy me encuentro perdida en mis pensamientos, en ese mar inmenso que de alguna
manera me lleva a ti, a recordar los mejores momentos que vivimos. Tus
recuerdos me consumen el alma y debo confesar amargamente que es lo que desearía
decirte, porque estoy soñando despierta, soñando con ese amor que ansío
desesperadamente, soñando con que esa silueta que avizoro tenga rostro y nombre
propio.
martes, 6 de diciembre de 2016
Chicas sorry!
Chicas disculpen sino salen algunos comentarios, por error en vez de publicar los eliminé. Sorry por el descuido pero fue culpa de mi sueñito :( Les agradecería inmensamente si volvieran a escribir. Besos
jueves, 3 de diciembre de 2015
Los milagros sí existen!!!
Hola, quiero compartir con ustedes una historia muy sensible y hermosa de una figura pública en Perú, sé que la apreciarán. Estoy convencida que llegará a muchas personas por la innumerables visitas que recibo y que es digna de leer. (Tomado del blog base4).
Esto es como una maratón. Es una carrera de largo
aliento y se tienen que superar muchas vallas. Primero necesitamos un óvulo
apto, luego un espermatozoide fuerte, luego que el embrión sobreviva, luego
hacemos la transferencia y esperamos que pegue en el útero, luego que el bebé
se prenda bien y anide y así… valla tras valla. Si estás dispuesta a correr
esta maratón con fe y serenidad podemos intentarlo.
Frases más, frases menos. Esto es lo que nos dijo
el doctor Ernesto Escudero en su consultorio, casi sin titubear. Sucedió hace
cinco años y medio. Me dijo que por mi edad estaba un poco tarde para intentar
ser mamá, pero que siempre había posibilidades y que lo más importante eran mis
ganas, mi fe, mi ilusión. Habíamos intentado con mucho amor y frecuencia, pero
no lograba quedar embarazada. De pronto sospeché que algo malo podía estar
sucediendo en mi cuerpo. Comencé a indagar y un buen día la talentosa
diseñadora Fátima Arrieta me contó que el doctor Escudero experto en fertilidad
era un médico milagroso. Anoté su número y manejé a la clínica Montesur. Así lo
conocí.
Así supimos que jamás podría tener hijos por vía
natural porque tenía las trompas obstruidas. Así experimenté lo que toda mujer
que quiere maternar siente cuando le dicen que no puede hacerlo sin ayuda:
cuando la palabra estéril se tatúa en el alma no se puede respirar. Es como si
todo el mundo girara a velocidad centrífuga y solo intentaras no caer. Cada día
te preguntas en qué momento se obstruyeron, por qué te pasó eso a ti. Me costó
levantarme, pero aprendí que hay métodos para poder ser mamá. Mi doctor siempre
lo dice: no existen imposibles cuando uno quiere; solo debes luchar y confiar y
nunca darte por vencida a pesar de que es una larga maratón y todo el camino es
cuesta arriba. Y lo más importante él estaba conmigo, él me apoyaba, él quería
que yo maternara.
Durante años soporté las mismas preguntas
indiscretas de siempre. Familiares, amigos y desconocidos, todos lanzando las
mismas preguntas: ¿por qué no tienes hijos? Seguro no has tenido ganas, ¿no?
¿Por qué trabajas tanto si no tienes hijos que mantener? ¿Por qué no quieres
ser mamá? Nunca terminé de contestar con solidez porque nunca entendí cómo así
alguien podía juzgar a una mujer por no ser madre. Recuerdo incluso a una
productora que en un arranque de rabia no controlada me dijo que yo no era
completa porque no había parido. La gente es cruel, ¡claro que es cruel! Un día
decidí dejar de hablar de mis planes maternales para no escuchar más preguntas
bobas; pero nunca en estos años dejé de confiar en que sí podría anidar. Un
milagro, es lo único que le pedía a Dios.
Recuerdo bien esa mañana en el consultorio. Escuché
al doctor Escudero con el corazón hecho pasa, pero decidí correr la maratón de
los tratamientos que me proponía sin perder tiempo (ni óvulos), cogí varios
litros de perseverancia y comencé a correr. Juro que el proceso puede llegar a
ser bastante devastador por los fracasos. Te aspiran óvulos y pocos están
perfectos. Intentas otra vez, logras que el embrión comience a tener vida pero
cuando te lo transfieren no prende. Intentas otra vez y no prende. Intentas y
tu útero está en perfecto estado y muy dispuesto, pero algo pasa y no te
embarazas. Hasta que un día lo logras, te dicen que sí, que estás embarazada;
pero rayos, el embarazo es ectópico y no puedes continuar. A mí me ha sucedido
todo esto y he llorado a solas porque uno se cansa de contar las batallas.
Intentas y solo el doctor sabe de tu lucha, de tu amor, de tu fe. Intentas y
sigues cumpliendo años y sigues pensando en tu reloj biológico y en que pronto
ya no podrás. Intentas y en el camino la adopción también aparece como una
ruta, pero ay de ti si eres soltera. Intentas nomás.
…
Este 2015 cumplí 46 años. Habían pasado más de
cinco años desde que comencé a intentar ser mamá con asistencia médica.
Repasaba. Mi amor se había ido para siempre de este mundo, pero me había dejado
su fuerza, su apoyo, su lucha, su luz, su energía. Tú serás mamá, eso siempre
me decía. Había pasado por varios intentos y estaba cansada, toda mi alma, todo
mi cuerpo. Seguía en la maratón, pero confieso que estaba agotada. Ni mis
amigos ni mi familia preguntaban ya por mi sueño maternal. Era mejor. Creo que
pensaban que había tirado la toalla. Hasta que llegó el mes de julio con una
propuesta perfecta. Un viaje milagroso y maravilloso. Israel, Tierra Santa.
Fiestas Patrias. Viajé. En plena aventura sabía que tenía que colocarme una
inyección para intentar otra vez ser mamá. Lo hice, una amiga periodista me
ayudó. Se llama Paola Pejovés. Creo que no entendió bien por qué y para qué
necesitaba inyectarme, pero fue muy discreta y no hizo más preguntas. Yo solo
le dije que no era nada malo, que me ayudara por favor, que era el primer
escalón de otro intento. Recé mucho antes del pinchazo y todavía recuerdo su
abrazo lleno de fe. Esa noche le agradecí tanto a Dios. Recé por Paola, recé
mucho por mí.
En Israel me entregué a Dios y hablé horas
interminables con la Virgen, le conté todo lo que pensaba, lo que sentía, lo
que había pasado en mi vida (aunque creo que no era necesario porque ella sabe
todo). Hice toda la peregrinación que una mujer que no puede tener hijos hace
buscando un milagro. Visité todas sus iglesias, tomé el polvo de la gruta de la
leche en Belén, llegué a Ein Kerem donde está la iglesia de la Visitación,
donde Isabel recibió la visita de su prima María, Isabel, sí, la prima viejita
como yo que quedó embarazada. Me abandoné en Dios. Eso creo. Abrí mis canales
de la fe al diez mil por ciento y me dije otra vez que todo saldría bien. Lloré
como nunca he llorado en las iglesias. Caía de rodillas. Exhausta. Recuerdo
mucho a Rocío Gonzales, una peruana que conocí de pura casualidad y que me
preguntó sin anestesia qué milagro le pedía a la Virgen y porqué lloraba tanto
mientras rezaba. Le contesté que quería ser mamá, nada más, que era lo único
que pedía en esta vida. Rocío rezó mucho conmigo. La Virgen me abrazó mucho,
eso sentí en Israel: Amor, mucho amor; mucha paz en mi corazón. Iba a volver a
intentarlo y solo depende de Dios, eso me dije. Que se haga su voluntad y no la
mía.
Así regresé. Con ganas de seguir corriendo,
perseverante y recargada de fe.
El 28 de agosto asistí tranquila al procedimiento. Le pedí a mi doctor milagroso que esta vez me transfiriera dos embriones y no uno como las veces anteriores. Aceptó (imagino compadecido de mi lucha). ¿Y si prenden los dos? Me dijo preocupado, mira que ya eres una mujer mayor. Si prenden los dos los cuidaré toda mi vida y serán un milagro de la Virgen, le contesté feliz. Ingresé a la sala con mi rosario que me había acompañado en Jerusalen, me concentré mucho y al término del procedimiento hubo un fuerte temblor en Lima; no tienen idea cómo sonreí feliz. No podía moverme mientras la tierra temblaba y seguía con las piernas arriba, pero sonreía mientras el doctor Escudero decía que era la primera vez que le pasaba. Sentí que era una señal del cielo, Dios me había ayudado y los dos bebitos se iban a quedar en mi nido de amor.
El 28 de agosto asistí tranquila al procedimiento. Le pedí a mi doctor milagroso que esta vez me transfiriera dos embriones y no uno como las veces anteriores. Aceptó (imagino compadecido de mi lucha). ¿Y si prenden los dos? Me dijo preocupado, mira que ya eres una mujer mayor. Si prenden los dos los cuidaré toda mi vida y serán un milagro de la Virgen, le contesté feliz. Ingresé a la sala con mi rosario que me había acompañado en Jerusalen, me concentré mucho y al término del procedimiento hubo un fuerte temblor en Lima; no tienen idea cómo sonreí feliz. No podía moverme mientras la tierra temblaba y seguía con las piernas arriba, pero sonreía mientras el doctor Escudero decía que era la primera vez que le pasaba. Sentí que era una señal del cielo, Dios me había ayudado y los dos bebitos se iban a quedar en mi nido de amor.
El 9 de setiembre Laboratorios Roe me hizo la mujer
más feliz de este planeta. La cifra era alta, muy alta, estaba embarazadísima.
El doctor Escudero cauto y sereno como siempre me dijo que teníamos que esperar
más días para saber si eran los dos, que no podía decirlo con esa cifra. Son
dos, le dije segura, han prendido los dos. Tranquila, me contestó; por lo menos
estamos segura que uno de todas maneras ha prendido. Media hora después recibía
un mensaje de la asistente de quien entonces era mi jefa en América TV. Me
pedía si o sí ir al canal de urgencia. Estoy en un chequeo médico, le contesté.
No importa, Clara te esperará, fue la respuesta de Paola Murakami. Manejé feliz
al canal. Llamé a mi hermana que vive en Canadá. Reía tanto, lloraba de
felicidad. Estoy embarazada!!!! Lo logré!!!! Mi amor había tenido tanta
razón!!!, yo iba a lograrlo!!!
Llegué al canal y comenzó una de las pesadillas más
feroces de mi historia. El mismo día que recibí la noticia más feliz de mis 46
años recibí también el trago más amargo de mi vida profesional. Me acusaban de
cosas sin sentido, me enlodaban sin asco y sin misericordia, y no importaba mi
defensa; los oídos estaban tapados de manera conveniente. El gobierno de
Heredia (perdón de Humala) triunfaba coludido con periodistas que en los días
siguientes no cruzaban fuentes ni querían escuchar más información. Yo no había
hecho nada malo, pero era demolida como si fuera una delincuente. No podía
respirar. Acepté que había pagado a una fuente por información con mi propio
dinero y que eso jamás constituye delito, pero mi palabra era menos que nada.
Me acusaban de cosas asquerosas, irrepetibles. En esa oficina y en todos los
días siguientes a mi lapidación pública estuve muy mareada y recuerdo que solo
cogía mi vientre. Hablé mucho con mis bebitos mientras escuchaba sandeces.
Quédense por favor, era lo único que les pedía. Mamá los va a cuidar. Eso les
digo todos los días: yo los voy a cuidar.
Nunca conté de mi embarazo en esos días
difamatorios. ¿Para qué? No quería usar mi maternidad para conseguir compasión
de gente con mala entraña. Cuando me alejé del canal, recordé a mi amado
Joaquín quien murió por un disparo de nieve en el corazón, de todo lo que me
decía cuando veía nubes negras: “Lo que sucede conviene”. De un plumazo había
perdido mis tres trabajos, pero la noticia de que estaba embarazada podía más
que cualquier duelo laboral. Dijeron de todo y me contaron cosas que no leí;
pero yo solo me concentré en el mensaje de mi doctor que en medio de la náusea
levantó la voz: cuida a los bebes, por favor aíslate. Ese fue su mandato y lo
cumplí: Me aislé.
La única verdad de todo este tiempo en el que
estuve muy callada es que dancé con lobos políticos y con supuestos colegas que
dijeron cualquier cosa sin escucharme, la única verdad es que busqué proteger a
mis bebes. Nunca tuve un caso abierto ni en el Perú ni en Bolivia. Nunca hice
nada malo y lo puedo gritar con la frente en alto. Me presenté a la fiscalía
voluntariamente, conté todo lo que debía contar y recé todos los días (lo sigo
haciendo) para proteger mi vientre. Hoy sé que mis bebitos están bendecidos y
que son muy poderosos. Los dos se quedaron. Los dos laten muy fuerte. Hoy mi
única responsabilidad es maternar con amor y fe, protegerlos, ayudarlos a
crecer. Ya cumplí 16 semanas y confieso que solo le agradezco a Dios porque me
ha dado más fuerzas. Los milagros existen si eres perseverante. Si quieres ser
mamá lucha hasta el último ovulito y nunca tires la toalla. La fe no solo mueve
montañas, te ayuda a anidar.
No sé qué pasará mañana con mi vida de periodista.
He conversado con varios directores de medios, agradezco algunas propuestas y
que me hayan querido escuchar. Los periodistas que han visto los papeles que
tengo saben que debo seguir investigando, pero comprenden que hoy mi prioridad
son mis hijos porque no soy joven y debo cuidarme. Guardo mucho reposo por
mandato médico y sé que el amor me sostiene. El amor protege, el amor defiende.
Gracias a los que han guardado mi secreto y me han llamado todos estos días a
ver cómo estoy. Gracias por tanto amor. Estos meses he comprendido que cuando
eres madre (y lo somos desde que estamos cuidando a los bebes en el vientre)
existe una fuerza superior. La maternidad es sagrada y el mundo entero se puede
caer alrededor, pero lo único que te importa es cuidar a tus hijos. Hoy solo le
agradezco a Dios y a la Virgen y bendigo todos los días al doctor Ernesto
Escudero porque siempre me alentó. Vale la pena amar, soñar y perseverar. Nunca
pierdas la fe.
Hoy somos tres corazones latiendo en un solo cuerpo
y mi doctor tenía razón. Estar embarazada es cosa seria. He pasado por cosas
muy intensas. Puedo oler después de mil años, huelo y eso es milagro de mi
embarazo, detecto olores y he tenido náuseas matiné, vermouth y noche,
tooooooodo el día, todo, pero nunca he vomitado. Eso le pedí a mis bebitos, que
se apiadaran porque si algo no soporto es vomitar. Tengo mucho sueño,
muchooooooo sueño, como si no hubiera dormida jamás y no tengo antojos, cosa
extraña en mí que soy una antojada de todo y ahora estoy aprendiendo a tejer
colchas para abrigarlos. Cada noche, antes de dormir, le cuento mil cosas a mis
bebitos, les escribo, les digo que los espero con mis brazos abiertos, que no
soy tan fuerte como parece, pero que ellos son mi impulso para seguir. Siempre
les digo que jueguen, que estén tranquilos, que solo tienen que crecer y que
del resto me encargaré yo, que bajo mis revoluciones para anidarlos.
Y por supuesto les escribo mucho.
Esto les escribí el 30 de octubre pasado. Cuando
sean grandes imagino que podrán leerlo:
Estoy buscando
tinta china para escribir tu nombre en mi corazón.
Sueño que lo hago sobre una fruta que tiene olor a vainilla.
Estoy buscando algodón del cielo para tejer tus almohadas.
Hilos de seda para abrigarte con una manta dorada
será solo para ti,
Sueño que lo hago sobre una fruta que tiene olor a vainilla.
Estoy buscando algodón del cielo para tejer tus almohadas.
Hilos de seda para abrigarte con una manta dorada
será solo para ti,
para ti
y luego para mí.
¿Cuándo subirá
la marea?
¿Cuándo llega la
luna creciente?
No soy la mejor
y creo que lo intuyes, pero igual espero con mi corazón
valiente que
late fuerte.
Puedo ser:
Tu abrigo
Tu red
Tu columpio
Tu puente para
cruzar.
La vida sigue
con su misterio y solo me saludas.
¿Qué haces?, me
preguntas.
Duermo
Sueño
Te busco.
Sueño
Te busco.
Eso mismo.
Ayer dormí
catorce horas y soñé que te veía
A ti,
A ti,
Y luego a mí.
Luego desperté y
me puse a escuchar a Sabina.
Bueno ya, no los aburro más con mis anécdotas de
mamá primeriza. Solo quería contarles que los milagros sí existen y que si
sueñan con algo que parece imposible no desfallezcan. Luchen y perseveren.
Caerán mil veces en el intento, pero les juro que cuando lleguen a la meta
serán las personas más felices de este planeta. Doy fe.
martes, 26 de mayo de 2015
The End
Hoy nuevos
sentimientos embriagan mi ser, nuevas sensaciones, nuevas miradas, nuevos te
quiero; perdón, pero debo reconocer que tu amor, aún no llena todo mi ser;
mientras tanto perforan inocuamente mi alma.
Cada
palabra, cada detalle, cada despertar y tu inagotable paciencia me hace renacer
cada aurora. Debo confesar que mis últimos pensamientos son para ti, y con el
alba gozar un nuevo día en tu compañía.
Tengo
muchos años buscándote, imaginé de mil maneras tu sonrisa, lo tenue de tu voz y
hoy puedo decir que te encontré y lo único que voy a pedir es que no me
sueltes, quiero aprehenderme, arraigarme aunque sea de tu suspiro, pero te
necesito para empezar otro día.
No te voy
a mentir, he amado y mucho, tanto que una y mil veces me han roto el corazón; perdón,
me han roto hasta el alma; sin embargo, aquí estoy, esperando nuevamente a mi
inclemente verdugo, con una calma impávida e inquebrantable deseando que mis cicatrices vuelvan aflorar
sobre mi piel. Muchas veces recogí con una paciencia inconmovible cada pedazo
de mi dolor, los uní y hoy te lo entrego. Cuídalo como si fuera tu propia alma,
porque cuando lo pierdas, también me habrás perdido.
En
nuestras pláticas innumerables me hiciste creer, que soy un ser excepcional,
genuino, sui géneris, pero hoy te revelo, que no soy más que un castillo de
arena, que con el ligero soplo del viento no queda ni rastro de ese hermoso
castillo que era, pero también soy una caja de pandora o unas cajas chinas, que
sin darme cuenta hice te enamoraras de mí viéndote en un espejo.
Con el
paso de este tiempo inexorable aprendo a equilibrar mi vida, no esperaba este
vendaval que revolucionó mi existencia y lo revoluciona de la manera más
amorosa, más dulce, más tierna, más afable. A tu lado aprenderé a quererme día
a día, a valorarme, a resurgir y a amarme hasta el hastío.
Gracias
por buscar, por encontrarme, por enamorarme sin que me diera cuenta, eso es extraordinario.
Viví amores fútiles, monótonos, intensos, penetrantes, calcinantes y hoy siento
que me robas el alma, que mis latidos cada vez son más vigorosos y cuando por
fin llegues a mi vida, cuando al fin te conozca, cuando estés frente a mí, te
vea a los ojos y me vea en ellos, sabré que estoy lista para amar, que valió la
pena todas las marcas indelebles de mi alma, que seremos inseparables y haré
contigo “todo lo que la poesía aún no ha
escrito”.
lunes, 27 de abril de 2015
Cómo te haría el amor
Imagino el instante en que mi alma comenzó a sentir
semejanza en las letras intrigantes que salieron de tu ser; imagino el enlace
vivaz de una respuesta que provocó mis suspiros; la continua comunicación
intensa de mi alma con la tuya, sin piel y desde la distancia; y entonces,
Mujer, comienzas a apoderarte de mis sentidos, despertando los deseos agitados
con un dulce tormento ajeno a ti, deseos que parecieran esperarte, y conectas
con los sentimientos más profundos de mi alma; y vivo, respiro, suspiro nuevamente,
y nace en mí el deseo desafiante de imaginarnos no solo enlazadas nuestras
almas, avivándose el cúmulo fuego que hay en mí, vislumbrada de emociones,
alcanzando el orgasmo de mi alma.
Gracias por tu colaboración, un excelente escrito y gustosa de compartirlo en el blog, que es de todas ustedes.
Imagino mirar tus ojos, entender en tu mirada tus
deseos más profundos y besarte lentamente, poco a poco, sin prisa, sin tiempo,
sin espacio, sin detenerme; con lujuria, con deseo, percibiendo la agitación en
ti y en mí; besarte de tal forma que las ganas en mí comiencen a recorrer tu
cuerpo, lenta y suavemente, mis manos te recorren deteniéndose… estacionándose
en cada señal de tus suspiros, de tus apacibles gemidos, es allí cuando te miro
y reconociéndonos vuelvo a tu boca y el deseo se aprisa en la búsqueda de tus
senos mientras mis manos indagan la calentura de tu sexo.
Te imagino queriendo dominar mis sentidos, busco
con mi mano el calor de tu clítoris encendido, mientras mis labios vuelven a
buscar los tuyos; en un momento desenfrenado nuestras caderas comienzan a
extasiarse y se mueven acopladas en un perfecto concierto de éxtasis, de ardor
y sutil frenesí. Y en el desenfreno abrazos, caricias, besos, gemidos,
quejidos en completa simultaneidad; la entrega calma mis ansías que me prohibían
pensar, que de solo imaginarte, percibirte o escucharte bloqueaban mis sentidos
más versados; y siento…y sentimos…el acoplamiento de nuestras almas y nuestros
cuerpos derretidos en una vehemencia precipitada y portentosa.
Siento
nuestra humedad y pienso e imagino…Hacer el recorrido de mis labios por tu
cuerpo nuevamente, hasta perderme en tu humedad, beberla, saborearla, mientras
me deleito en ti, siento mi corazón vivo latir en un galopante delirio al
compás de tus gemidos, que extasiados todos tus sentidos consiguen el clímax
total. No sé qué consecuencias traerá después ese momento desde mi imaginación
hasta la realidad de mis deseos, solo sé que imagino hacerte el amor sin
importar el lugar, el momento, el tiempo ni el espacio, quiero sentir en
cualquier parte del universo nuestras almas, nuestros cuerpos enlazados a
nuestros sentimientos, deseos y sentidos…aunque sea por un instante.
Gracias por tu colaboración, un excelente escrito y gustosa de compartirlo en el blog, que es de todas ustedes.
miércoles, 25 de marzo de 2015
A ti que no supiste amarme
Muchas veces me han
dicho que la sensibilidad la llevo muy perenne en mí, estoy pensando a creer
que es cierto, aunque muchas veces me rehusaba que esa parte tan hermosa
también era parte de mi ser. Innumerables veces escribo por placer y cuando los
sentimientos más profundos calan tan fuerte, que siento la necesidad de
escribir con dolor, sufrimiento y tortura. Gracias a ti por sacar lo mejor de
mí, estos versos que día a día me acompañan.
Les agradezco porque en
determinado tiempo destruyeron parte de mí, he muerto de amor algunas veces,
pero de cada vida que entregué, siempre quedó algo: besos, caricias y un
corazón roto. Algunas veces, creí morir y reencarnarme una y otra vez; sin
embargo, aquí estoy tratando de construir mi vida una vez más y está bien,
porque yo lo permití; no obstante si volviera a nacer, escogería ser nuevamente
yo y recibiría gustosa las cicatrices que tengo en mi alma, porque a través de
ellas aprendí a amar, aunque de diferente manera, pero amé. Fuiste tú, si, tú!
Quien desarmó mi armadura y ahora me dejas con esa parte tan hermosa que
gracias a Dios había olvidado olvidar.
Siempre me jacté de la
invulnerabilidad de mi corazón, siempre distanciado de mi hermosa dualidad,
aquella con la que aprendí a levantarme y mirar hacia el horizonte y hoy puedo
decir que acepto mi dualidad como una sola, como parte de mi persona, porque en
mí no habitan dos o tres, sino que gracias a ti aprendí que soy una sola y
déjame decirte que así me quiero más, me gusta y creo que esa unificación me hace
mejor persona, porque siento que me amo más…debes saber que te quiero, pero tu
amor no me hace bien y el cariño que hoy tengo para mí es más grande.
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viernes, 13 de febrero de 2015
martes, 27 de enero de 2015
Volverte a ver
Dos versiones que me encantan, bueno una más que la otra, disfrútenlas!!!
Cada noche siento
tu ausencia en mi cama, aquella donde dejaste impregnado tu aroma y tus sueños
se quedaron dormidos en mi almohada, escuchando mis pensamientos, secando mis lágrimas y acompañando mis insomnios; llorando cada segundo con la
pena de tu ausencia, evocando la calidez de tu piel dormida por todo mi cuerpo,
veo desfallecer cada tarde sobre el horizonte, mientras la soledad abriga mis
entrañas dejando una cicatriz impregnada en mi alma, tu amor se esfumó y ahora
solo nos dijimos adiós, te fuiste cargando tus maletas, aquellas con las que
llegaste y que ahora pesan más porque te llevas mi esencia, mi vida, mi alma;
estoy pereciendo porque no dejaste nada mas que tus recuerdos en mi afligido corazón,
ni siquiera tu aliento lo puedo conservar sin que se evapore, mi vida ya no
tiene sentido y me duele más saber tu silencio. Dime, cuéntame si algún día nos
volveremos a ver, si volveremos a sentir nuestros cuerpos desnudos en mi
habitación, llevándonos al orgasmo absoluto de nuestro amor, dime si algún día
cumplirás con la promesa que me hiciste, de volver a verme, de tenerte frente a
mí… poder verte a los ojos, añorando ese pasado que dejó nuestro amor, poder
verme a través de los tuyos y de la oportunidad que dejé escapar, aunque sea para
evocar esos momentos y volver a vivirlos tan solo en mi memoria y con un poco
de suerte también en la tuya, ya que te fuiste cuando más te quería, cuando
eras tan indispensable en mi vida, quisiera albergar la esperanza de que eres
mía eternamente y no tener que matar esta ilusión cada mañana cuando veo mi
cama vacía y es en ese instante cuando la soledad y la agonía invaden todo mi
ser, llenando de melancolía mi adolorido corazón y es cuando nuevamente lloro por
tu ausencia en nuestra habitación en cada
alborada que nunca acaba, como aquella mañana de frío invierno en que te vi
partir.
El tiempo será
testigo de cada grieta marcada en nuestro rostro y él será nuestro único victimario
porque dará testimonio que otros cuerpos reemplazarán nuestros besos, nuestras
promesas, nuestro amor y poder sentir que sigo viva; sin embargo aún sigo
intentando curar esas cicatrices que dejaste al irte…
jueves, 31 de julio de 2014
Hoy te confieso!
Hoy debo confesarle a mi corazón herido que hoy dejo de amarte, hoy tomo el cauce de mi vida que olvidé olvidar. Nunca más volveré a sentir el calor de tu cuerpo, el aroma de tu aliento que estremecía cada palmo de mi ser, nuestros sentidos ya no podrán hablarse, ni se dejarán guiar para llevarme a la gloria absoluta del placer, sé que has cambiado y ahora puedes ver todos mis defectos, ¡No lo niegues! Tu amor cambió, tus besos son otros, no digo que toda tu esencia se esfumó, pero algo en ti cambió, tal vez sea la forma tan tierna de mirarme, de hablarme; tal vez nuestros besos ya no son los mismos o quizá nuestros cuerpos ya no se mueven al compás de los ritmos internos, de esos acordes donde no éramos dueñas de nuestras complexiones y menos de nuestras emociones.
Quizás nos hizo daño amarnos
con tanto desenfreno, tanto que obnubiló nuestra razón, nuestros sentidos,
nuestras almas, hasta dejarlas completamente inertes y sin sentido o tal vez
fue algo que hiciste sin darte cuenta lo que me lastimó; tal vez esas tantas
veces que me ignorabas…quizá.
Aunque no lo aceptes una y mil
veces, yo sé que no eres la mujer de la cual yo me enamoré, aquella que conocí,
sí aquella vez cuando temblabas de emoción al verme, al abrazarme; pero que paradójicamente
al besarme y amarme nuestros cuerpos se entrelazaban perfectamente porque estaban hechos a nuestra imagen y semejanza, hasta hoy.
Hoy borro mis días grises y
doy paso a este inmenso arcoíris que está a punto de formarse ya no quiero
aferrarme a tu recuerdo, no viviré mi vida a través de la tuya, ni escucharé tu
voz en mis latidos, hoy no soñaré despierta, ni viviré en tus sueños, dormiré
sola porque nunca te tuve conmigo y cada mañana al despertar no invocaré tu
nombre con mis suspiros, ni pretenderé que los tuyos sean míos, porque hoy dejo
de amarte, porque hoy ya vuelas sin mi compañía…
jueves, 10 de abril de 2014
Ocaso
Quisiera caer inerte
y sucumbir lentamente
como en un susurro,
sin gritos ni angustias,
ni lágrimas ni adioses…
simplemente morir,
revelar mi cuerpo
sumergido en inanición.
Mis labios y manos frías,
el rostro desencajado,
ojos nebulosos mirando la nada.
Mis sueños quebrantados,
trasgredidos, profanados…
A veces quisiera morirme,
para matar los demonios
que llevo dentro.
martes, 4 de febrero de 2014
Perdida
Hoy me siento perdida en mis sueños y sólo me queda reciclar
los recuerdos que alguna vez me mantuvieron viva, camino sin rumbo por estas
calles que absorben cada lágrima que calcina mis entrañas, el cielo y las
estrellas lloran siendo los únicos testigos que acompañan el triste espectáculo
en el que estoy sumergida, a veces quiero perderme en la profundidad de la
noche, desvanecerme, palidecer y correr a tus brazos.
Quisiera encontrarte querida amiga, Soledad aquí estoy…ven
por mí y sácame de este laberinto tormentoso en el que me quise meter, libera
la carga de mi maleta con la que vine cargada de ilusiones, aunque cada día
pesan menos y mis esperanzas van envueltas con el fúnebre crespón negro de la
dama que me visita esporádicamente y quiere que responda a su llamado, quizá cuando el sol y la luna
celebren sus nupcias, no obstante seremos las invitadas de honor, bailando al
compás de la melodía en plena noche lóbrega y sombría, como el ocaso de
nuestras vidas.
¿En qué momento perdí la brújula de mi existencia? ¿Cuándo
perdimos nuestra esencia? Para caer en esta fosa que cada día me consume y me
agota, convirtiéndonos en dos completas desconocidas, dejando por la borda lo
que alguna vez nos mantuvo juntas, ese amor desenfrenado y apasionado que hacía
sucumbir nuestros sentidos y que hoy sólo puedo recurrir a este cliché “Fue un
placer habernos amado, besado. Fue un placer habernos roto el corazón…” Ojalá y
te des cuenta lo que dejaste aunque muchas veces no sepamos a dónde nos lleva
el destino, pero tarde o temprano tendremos que regresar, porque el río siempre
busca su cauce, su camino… aquellos que alguna vez le dieron vida.
miércoles, 12 de junio de 2013
Hoy he decido olvidarte!!!
Hoy he decidido olvidarte,
quisiera tenerte en frente
y no tener que calmar mi dolor
decirte que mi cuerpo ya no vibra por ti,
que hoy no siento nada
de lo que antes me hacías sentir.
No me preguntes cuando fue
ni yo misma lo sé,
!Para que saber el momento!
Lo importante ahora es
que mi amor por ti murió.
Si sueno un poco egoísta
es que hoy, sólo pienso en mí
porque conmigo ya no estás,
y mi amor de tu lado se ha ido.
Hoy quiero mirar el mañana
para estar increíblemente liberada
de esta carga tan pesada.
Te regreso la parte de tu esencia,
la parte que a mí me correspondió
Hoy voy a renacer de las cenizas
que me dejó tu amor.
Hoy mis sentimientos te han sepultado,
y ya no hay amor por mí que rescatar.
quisiera tenerte en frente
y no tener que calmar mi dolor
decirte que mi cuerpo ya no vibra por ti,
que hoy no siento nada
de lo que antes me hacías sentir.
No me preguntes cuando fue
ni yo misma lo sé,
!Para que saber el momento!
Lo importante ahora es
que mi amor por ti murió.
Si sueno un poco egoísta
es que hoy, sólo pienso en mí
porque conmigo ya no estás,
y mi amor de tu lado se ha ido.
Hoy quiero mirar el mañana
para estar increíblemente liberada
de esta carga tan pesada.
Te regreso la parte de tu esencia,
la parte que a mí me correspondió
Hoy voy a renacer de las cenizas
que me dejó tu amor.
Hoy mis sentimientos te han sepultado,
y ya no hay amor por mí que rescatar.
sábado, 27 de abril de 2013
Soledad
Escribo porque mi cerebro se
comunica mejor con mis manos que con la lengua, porque el papel es un filtro,
una coraza, entre mis palabras y mis sentimientos, porque me odio menos
escribiendo, porque mientras escribo de desatan mis emociones y se encarcelan
mis pasiones.
Estoy frente al espejo mientras invado mis entrañas intentando consolar mis penas, cuando de repente una figura oscura y nebulosa avizoraba ansiosamente ingresar ¡Era ella! Soledad, me alcanzó a pesar de mis intentos de huir de ella, me miraba insinuante, cautelosa, altiva… algunas veces es dulce, otras como hoy amarga, fértil y árida a la vez, ella es la única capaz de encender un diálogo con nosotros mismos, de revelarnos las respuestas de lo que no nos atrevemos a preguntar, cuando ligeramente logré alcanzar su voz "te extraño" –dijo– Odio admitirlo pero a veces siento que extraño perderme en las profundidades de lo más inexorable de la vida, me abraza tiernamente y me hace pensar que es mi fiel compañera; siento que me abraza animosamente, ella se convirtió en el liquido vital de mi aletargado pensamiento, lágrimas comenzaron a caer por mi mejilla, estaba nuevamente sola, mis poemas perecían en la polvareda de mi exhausta inspiración, miedos deseosos de verme atormentada llegaron junto con mi soledad, sus cadenas hastiosas y repulsivas me rodearon, estaba nuevamente sola y grité armónica y orquestalmente, un grito paradójico y martirizado por sentir mil caídas metafóricas de mis ilusiones, pesadillas oscuras y sin final comenzaron a asediar mi ya atormentado corazón, el temblor de mis manos causado por las visiones espectrales no cesaban y causaba risas de placer a mi soledad, mi miedo más grande se hizo realidad, un sudor frío como las mórbidas miradas de mis temores sonriendo, recorría tenuemente mi espinazo, el miedo de no sentir nada más que miedo se apodera de mi poca consistencia, me aprisionan dentro de un subyugado pedazo de espacio, lanzo una mirada de terror al cielo, busco las estrellas, mis guías perpetuas...no están, casi olvido que estoy sola, mis lágrimas impiden ver con claridad el murmullo de tumbas extenuadas, un rumor de silencios inquebrantables, y hoy por fin acepto mi realidad, estoy sola, las paredes de mi habitación se encogen, dejando en mi ser, la triste nostalgia que embriaga mis sentidos, que presiona mi piel, que cala mis huesos y destroza mi alma, no puedo escapar, esta sofocante realidad me ahoga, ahora estoy muriendo… tengo un miedo abismal de mirar los pedazos de espejos rotos a mi alrededor, sé lo que reflejarán, mi castigo inevitable, mi condena merecida, reflejarán a una mujer que está cansada de esperar y harta de buscar, ven a mí, querida soledad, déjame abrazarte, susurrarte al oído que hasta ahora he esperado por ti, hoy te he buscado y te he encontrado, mis fuerzas me abandonan para redimirme ante ti, hoy te contaré todos los secretos que me mantenían viva.
Estoy frente al espejo mientras invado mis entrañas intentando consolar mis penas, cuando de repente una figura oscura y nebulosa avizoraba ansiosamente ingresar ¡Era ella! Soledad, me alcanzó a pesar de mis intentos de huir de ella, me miraba insinuante, cautelosa, altiva… algunas veces es dulce, otras como hoy amarga, fértil y árida a la vez, ella es la única capaz de encender un diálogo con nosotros mismos, de revelarnos las respuestas de lo que no nos atrevemos a preguntar, cuando ligeramente logré alcanzar su voz "te extraño" –dijo– Odio admitirlo pero a veces siento que extraño perderme en las profundidades de lo más inexorable de la vida, me abraza tiernamente y me hace pensar que es mi fiel compañera; siento que me abraza animosamente, ella se convirtió en el liquido vital de mi aletargado pensamiento, lágrimas comenzaron a caer por mi mejilla, estaba nuevamente sola, mis poemas perecían en la polvareda de mi exhausta inspiración, miedos deseosos de verme atormentada llegaron junto con mi soledad, sus cadenas hastiosas y repulsivas me rodearon, estaba nuevamente sola y grité armónica y orquestalmente, un grito paradójico y martirizado por sentir mil caídas metafóricas de mis ilusiones, pesadillas oscuras y sin final comenzaron a asediar mi ya atormentado corazón, el temblor de mis manos causado por las visiones espectrales no cesaban y causaba risas de placer a mi soledad, mi miedo más grande se hizo realidad, un sudor frío como las mórbidas miradas de mis temores sonriendo, recorría tenuemente mi espinazo, el miedo de no sentir nada más que miedo se apodera de mi poca consistencia, me aprisionan dentro de un subyugado pedazo de espacio, lanzo una mirada de terror al cielo, busco las estrellas, mis guías perpetuas...no están, casi olvido que estoy sola, mis lágrimas impiden ver con claridad el murmullo de tumbas extenuadas, un rumor de silencios inquebrantables, y hoy por fin acepto mi realidad, estoy sola, las paredes de mi habitación se encogen, dejando en mi ser, la triste nostalgia que embriaga mis sentidos, que presiona mi piel, que cala mis huesos y destroza mi alma, no puedo escapar, esta sofocante realidad me ahoga, ahora estoy muriendo… tengo un miedo abismal de mirar los pedazos de espejos rotos a mi alrededor, sé lo que reflejarán, mi castigo inevitable, mi condena merecida, reflejarán a una mujer que está cansada de esperar y harta de buscar, ven a mí, querida soledad, déjame abrazarte, susurrarte al oído que hasta ahora he esperado por ti, hoy te he buscado y te he encontrado, mis fuerzas me abandonan para redimirme ante ti, hoy te contaré todos los secretos que me mantenían viva.
miércoles, 9 de enero de 2013
Amar es cuestión de a dos?
Poco a poco dejamos de hablar
no sé por qué, pero esa es la verdad
no sé con qué historias me venías
nada más lejos de la realidad.
Si en algún momento te hice llorar
si mis palabras hoy son un puñal
si mis caricias te hicieron vibrar,
con tu silencio no me quieras castigar.
Aunque mis sábanas huelan a traición
no sé por qué, pero esa es la verdad
no sé con qué historias me venías
nada más lejos de la realidad.
Si en algún momento te hice llorar
si mis palabras hoy son un puñal
si mis caricias te hicieron vibrar,
con tu silencio no me quieras castigar.
Aunque mis sábanas huelan a traición
por tu amor que fue mi
perdición,
quemando las horas entre las
dos
tratando de alargar nuestro
amor.
Aquí no hay culpable
a quien juzgar
nada es fácil cuando se trata de tres
queriendo jugar al amor...
nada es fácil cuando se trata de tres
queriendo jugar al amor...
domingo, 8 de julio de 2012
La despedida...
Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado las dos.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado las dos.
Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme sola, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme sola, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.
lunes, 18 de junio de 2012
Sólo las mujeres sabemos darnos este placer, disfrútenlo!!!
Estimulación del APG como parte preliminar de la
relación
Estimular el Área del Punto-G como parte del juego previo a la actividad sexual es probablemente el método más común y es también una de las actividades más divertidas para la pareja.
6. Separa los labios de su vagina y lenta y suavemente acaricia y frótala alrededor de la orilla de su orificio y luego regresa tus dedos hacia juntos hacia atrás. Has esto y continua frotándola con el movimiento circular que iniciaste en el paso cinco, has esto hasta que sientas que te moja los dedos.
7. Pon tu dedo medio en la abertura de su vagina y lenta y suavemente acaríciala y frótala alrededor de la orilla del orificio. (Mientras lo haces bésala y succiona sus pezones al mismo tiempo) continúa excitándola de esta forma, mientras lo haces pregúntale si le gusta o dile que te gusta acariciarla.
8. Muy lentamente inserta tu dedo en su vagina aproximadamente un centímetro y continúa el movimiento circular. Por uno o dos minutos. (asegúrate que tienes las uñas de tus dedos bien cortadas y limadas, sin ningún filo o pico, o podrías lastimarla y hechas a perder todo el proceso).
9. Desliza tu dedo más profundamente hasta su Área del Punto-G y lentamente masajea el área en círculos pequeños con muy poca presión (Aproximadamente la misma presión con la
que te aplicarías pomada para humectar los labios con el dedo.)
10. Después de uno o dos minutos ella empezará realmente a moverse y notarás que estará muy, muy prendida. En este punto puedes incrementar la presión ligeramente, y continuar el masaje.
11. Ahora podrás agregar un segundo dedo, como se explica en el vídeo, haciendo movimientos continuos.
12. Ahora agregarás tres movimientos más a esta técnica. En la primera usarás ambos dedos y los doblaras atrás hacia la palma de tu mano tocando la pared superior de su vagina y el Área del Punto-G justo detrás del hueso del Pubis, puedes iniciar con la misma presión que has estado usando y puedes usar más presión una vez que ella este muy excitada. En el segundo movimiento engancharás tus dedos alrededor de su hueso del pubis y presionarás directamente sobre su Punto-G (recuerda que es del mismo tamaño que una moneda de diez o cincuenta centavos y que se siente un poco más rasposo en su textura que el área de alrededor) hazlo con un movimiento vibratorio de adentro hacia fuera manteniendo la presión en su Punto-G.
El tercer movimiento es muy similar al primero pero en lugar de curvear tu dedo hacia ti mismo, deberás mantener tus dedos enganchados alrededor del hueso del pubis y tus dedos mantendrán presión constante sobre su Área del Punto-G, pero también deslizarás tus dedos hacia adelante y hacia atrás sobre toda el Área del Punto-G y para adentro y afuera del borde donde tienes tus dedos enganchados alrededor del hueso púbico.
13. Inicia con el primer nuevo movimiento e inténtalo durante uno o dos minutos, pregúntale como lo siente, luego intenta el segundo y tercer movimiento. Ve cual le gusta más a ella. Y continua con uno de los 4 movimientos que ahora ya conoces.
14. Continua la estimulación, en este punto puede ser que empieces a sentir contracciones en sus paredes vaginales y podrás sentir sus músculos vaginales apretarse alrededor de tus dedos. Esto es un buen signo porque significa que ella esta en camino de tener un orgasmo vaginal. De forma alterna puedes sentir su vagina más floja y abultada hacia afuera y ponerse muy húmeda repentinamente, esto también es señal de que ella se esta aproximando a experimentar un orgasmo del Punto-G o un orgasmo vaginal y probablemente hasta un orgasmo eyaculatorio.
15. En ese momento ella esta a unos pocos minutos de distancia de un muy potente orgasmo vaginal
profundo, podrían pasar de 2 a 10 minutos; así que mantén la estimulación y también habla con ella y dile que te excita mucha ver como se viene, y dile lo bella que es. Su mente es el órgano sexual más poderoso que tenemos las mujeres, si sabes que le gusta escuchar palabras sexuales entonces este es el momento perfecto para hacerlo.
En este punto todo lo que puedes hacer es continuar haciendo lo mismo. Su orgasmo esta en camino. Puede ser que ella eyacule o no cuando ella tenga su orgasmo, y la eyaculación no debe ser tu objetivo. Tu único objetivo debería ser brindarle tanto placer como sea posible y compartir eso con ella. Hay algunas mujeres que tienen orgasmos eyaculatorios siempre, hasta con solo estimularles el clítoris y también existen aquellas mujeres que les han sucedido anteriormente pero que realmente no saben porque o como sucedió.
Pero para la mayoría de las mujeres la eyaculación femenina es una nueva experiencia y deben aprender como eyacular y aceptar el hecho de que ellas también pueden. Existen algunos bloqueos en el camino para que una mujer eyacule por primera vez. Después de la primera vez será mucho más fácil para ella eyacular en el futuro y será capaz de hacerlo mucho mas frecuentemente y quizás hasta todo el tiempo con otras formas de estimulación también.
• La mujer deberá sentirse absolutamente cómoda contigo para que ella pueda compartir una experiencia personal tan profunda e íntima. Si ella se siente inhibida contigo probablemente ella no eyaculará contigo.
• Muchas mujeres antes de que hayan tenido un orgasmo eyaculatorio algunas veces confunden la señal de una eyaculación inminente con la urgencia de orinar. Puedes estar estimulándola y llevarla al punto donde ella este a punto de eyacular cuando repentinamente ella dice ¡Detente, Tengo que ir a orinar! O tendrá que ir al baño. Cuando esto suceda asegúrale que esto es una señal de que se aproxima un orgasmo eyaculatorio y que es perfectamente normal y que ella no tiene que ir a orinar. También dile que se relaje y que se deje llevar por lo que sienta. O has que empuje con sus músculos mientras continuas estimulándola.
• Su Área del Punto-G puede no estar lo suficientemente estimulada, por lo que las mujeres responderán mejor a la estimulación del Punto-G después de varios orgasmos clitoríficos, así que si no puedes provocarle un orgasmo del Punto-G o un orgasmo eyaculatorio usando la técnica descrita anteriormente durante la etapa preliminar a la relación sexual inténtalo en una ocasión diferente después de darle varios orgasmos clitoríficos.
Estimular el Área del Punto-G como parte del juego previo a la actividad sexual es probablemente el método más común y es también una de las actividades más divertidas para la pareja.
Realmente nos prepara y al mismo tiempo nos puede brindar un orgasmo potente, ya
que saber cómo estimularla con la mano es muy excitante por naturaleza.
En esta técnica nos concentraremos en incrementar su excitación y luego trataremos acerca de cómo ir lenta y gradualmente estimulando el Área del Punto-G mas que en la estimulación del clítoris. Según vayas leyendo los pasos descritos a continuación, imagínate a ti mismo haciéndolo con tu amante o con la mujer de tu preferencia para que tu mente internalice estas acciones como parte de tu biblioteca de técnicas sexuales y se convierta en algo natural en ti.
Pasos para una buena estimuación:En esta técnica nos concentraremos en incrementar su excitación y luego trataremos acerca de cómo ir lenta y gradualmente estimulando el Área del Punto-G mas que en la estimulación del clítoris. Según vayas leyendo los pasos descritos a continuación, imagínate a ti mismo haciéndolo con tu amante o con la mujer de tu preferencia para que tu mente internalice estas acciones como parte de tu biblioteca de técnicas sexuales y se convierta en algo natural en ti.
1. Inicia besándola mucho a nosotras nos gusta que nos besen lo suficiente especialmente después que han estado con ellas por un
tiempo. Nunca podrás equivocarte cuando la beses explorándola apasionadamente.
2. Aprende a darle un masaje sensual, al menos acaricia cada centímetro de su cuerpo con movimientos largos y suaves, ella te adorará por esto, besa y degusta cada centímetro de su cuerpo excepto su vagina, besa su cuello, sus pechos, su vientre...
3. Dedica bastante tiempo a tocarla y a apretar la parte interior de sus piernas ¡Pero no toques su vagina todavía! Primero incítala y has que crezca su deseo hasta arder en pasión.
4. Después de algunos minutos de excitarla, suavemente descansa tu mano derecha sobre su bello púbico y cubre con tu mano su vagina. No la toques todavía sino acerca tu mano tanto que ella pueda sentir el calor de la tuya. Mientras haces esto puedes besarla en la boca o besar y succionar sus pechos y pezones.
5. Ahora toma su mano y pon tus dedos a cada lado de su vagina (tendrás que abrir tus dedos con el primer y segundo dedo en un lado y el tercero y el cuarto en el otro lado) y suave y lentamente frota toda el área en forma de círculos en el sentido que giran las manecillas del reloj. Has esto durante 2 ó 3 minutos.
2. Aprende a darle un masaje sensual, al menos acaricia cada centímetro de su cuerpo con movimientos largos y suaves, ella te adorará por esto, besa y degusta cada centímetro de su cuerpo excepto su vagina, besa su cuello, sus pechos, su vientre...
3. Dedica bastante tiempo a tocarla y a apretar la parte interior de sus piernas ¡Pero no toques su vagina todavía! Primero incítala y has que crezca su deseo hasta arder en pasión.
4. Después de algunos minutos de excitarla, suavemente descansa tu mano derecha sobre su bello púbico y cubre con tu mano su vagina. No la toques todavía sino acerca tu mano tanto que ella pueda sentir el calor de la tuya. Mientras haces esto puedes besarla en la boca o besar y succionar sus pechos y pezones.
5. Ahora toma su mano y pon tus dedos a cada lado de su vagina (tendrás que abrir tus dedos con el primer y segundo dedo en un lado y el tercero y el cuarto en el otro lado) y suave y lentamente frota toda el área en forma de círculos en el sentido que giran las manecillas del reloj. Has esto durante 2 ó 3 minutos.
6. Separa los labios de su vagina y lenta y suavemente acaricia y frótala alrededor de la orilla de su orificio y luego regresa tus dedos hacia juntos hacia atrás. Has esto y continua frotándola con el movimiento circular que iniciaste en el paso cinco, has esto hasta que sientas que te moja los dedos.
7. Pon tu dedo medio en la abertura de su vagina y lenta y suavemente acaríciala y frótala alrededor de la orilla del orificio. (Mientras lo haces bésala y succiona sus pezones al mismo tiempo) continúa excitándola de esta forma, mientras lo haces pregúntale si le gusta o dile que te gusta acariciarla.
8. Muy lentamente inserta tu dedo en su vagina aproximadamente un centímetro y continúa el movimiento circular. Por uno o dos minutos. (asegúrate que tienes las uñas de tus dedos bien cortadas y limadas, sin ningún filo o pico, o podrías lastimarla y hechas a perder todo el proceso).
9. Desliza tu dedo más profundamente hasta su Área del Punto-G y lentamente masajea el área en círculos pequeños con muy poca presión (Aproximadamente la misma presión con la
que te aplicarías pomada para humectar los labios con el dedo.)
10. Después de uno o dos minutos ella empezará realmente a moverse y notarás que estará muy, muy prendida. En este punto puedes incrementar la presión ligeramente, y continuar el masaje.
11. Ahora podrás agregar un segundo dedo, como se explica en el vídeo, haciendo movimientos continuos.
12. Ahora agregarás tres movimientos más a esta técnica. En la primera usarás ambos dedos y los doblaras atrás hacia la palma de tu mano tocando la pared superior de su vagina y el Área del Punto-G justo detrás del hueso del Pubis, puedes iniciar con la misma presión que has estado usando y puedes usar más presión una vez que ella este muy excitada. En el segundo movimiento engancharás tus dedos alrededor de su hueso del pubis y presionarás directamente sobre su Punto-G (recuerda que es del mismo tamaño que una moneda de diez o cincuenta centavos y que se siente un poco más rasposo en su textura que el área de alrededor) hazlo con un movimiento vibratorio de adentro hacia fuera manteniendo la presión en su Punto-G.
El tercer movimiento es muy similar al primero pero en lugar de curvear tu dedo hacia ti mismo, deberás mantener tus dedos enganchados alrededor del hueso del pubis y tus dedos mantendrán presión constante sobre su Área del Punto-G, pero también deslizarás tus dedos hacia adelante y hacia atrás sobre toda el Área del Punto-G y para adentro y afuera del borde donde tienes tus dedos enganchados alrededor del hueso púbico.
13. Inicia con el primer nuevo movimiento e inténtalo durante uno o dos minutos, pregúntale como lo siente, luego intenta el segundo y tercer movimiento. Ve cual le gusta más a ella. Y continua con uno de los 4 movimientos que ahora ya conoces.
14. Continua la estimulación, en este punto puede ser que empieces a sentir contracciones en sus paredes vaginales y podrás sentir sus músculos vaginales apretarse alrededor de tus dedos. Esto es un buen signo porque significa que ella esta en camino de tener un orgasmo vaginal. De forma alterna puedes sentir su vagina más floja y abultada hacia afuera y ponerse muy húmeda repentinamente, esto también es señal de que ella se esta aproximando a experimentar un orgasmo del Punto-G o un orgasmo vaginal y probablemente hasta un orgasmo eyaculatorio.
15. En ese momento ella esta a unos pocos minutos de distancia de un muy potente orgasmo vaginal
profundo, podrían pasar de 2 a 10 minutos; así que mantén la estimulación y también habla con ella y dile que te excita mucha ver como se viene, y dile lo bella que es. Su mente es el órgano sexual más poderoso que tenemos las mujeres, si sabes que le gusta escuchar palabras sexuales entonces este es el momento perfecto para hacerlo.
En este punto todo lo que puedes hacer es continuar haciendo lo mismo. Su orgasmo esta en camino. Puede ser que ella eyacule o no cuando ella tenga su orgasmo, y la eyaculación no debe ser tu objetivo. Tu único objetivo debería ser brindarle tanto placer como sea posible y compartir eso con ella. Hay algunas mujeres que tienen orgasmos eyaculatorios siempre, hasta con solo estimularles el clítoris y también existen aquellas mujeres que les han sucedido anteriormente pero que realmente no saben porque o como sucedió.
Pero para la mayoría de las mujeres la eyaculación femenina es una nueva experiencia y deben aprender como eyacular y aceptar el hecho de que ellas también pueden. Existen algunos bloqueos en el camino para que una mujer eyacule por primera vez. Después de la primera vez será mucho más fácil para ella eyacular en el futuro y será capaz de hacerlo mucho mas frecuentemente y quizás hasta todo el tiempo con otras formas de estimulación también.
• La mujer deberá sentirse absolutamente cómoda contigo para que ella pueda compartir una experiencia personal tan profunda e íntima. Si ella se siente inhibida contigo probablemente ella no eyaculará contigo.
• Muchas mujeres antes de que hayan tenido un orgasmo eyaculatorio algunas veces confunden la señal de una eyaculación inminente con la urgencia de orinar. Puedes estar estimulándola y llevarla al punto donde ella este a punto de eyacular cuando repentinamente ella dice ¡Detente, Tengo que ir a orinar! O tendrá que ir al baño. Cuando esto suceda asegúrale que esto es una señal de que se aproxima un orgasmo eyaculatorio y que es perfectamente normal y que ella no tiene que ir a orinar. También dile que se relaje y que se deje llevar por lo que sienta. O has que empuje con sus músculos mientras continuas estimulándola.
• Su Área del Punto-G puede no estar lo suficientemente estimulada, por lo que las mujeres responderán mejor a la estimulación del Punto-G después de varios orgasmos clitoríficos, así que si no puedes provocarle un orgasmo del Punto-G o un orgasmo eyaculatorio usando la técnica descrita anteriormente durante la etapa preliminar a la relación sexual inténtalo en una ocasión diferente después de darle varios orgasmos clitoríficos.
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